En imagen, palabra, carne, hueso, nariz y pescuezo (acta en verso de la reunión del Taller de Engendro celebrada el 15-12-2006)

Nota importante: A despecho del tiempo transcurrido, este acta sigue hoy en día plenamente vigente, Y EN VERSO.


EN IMAGEN, PALABRA, CARNE, HUESO, NARIZ Y PESCUEZO


Amaneció el día glacial

pero nosotros no aprendemos

pues no hay nada que aprender

de quienes nos quieren yermos,

consumiendo sin pensar,

pensando sin imaginar,

negando sin razonar,

asintiendo sin cesar.

Es por eso que los viernes

allí en pleno Pumarejo

nos juntamos poca gente

para imaginarnos juegos,

y hoy imaginamos títeres

y dibujos variopintos

de dos muñecos casi inéditos

ya en otros días descritos

y es urgente rescatarlos

porque ya se les citó

en otras de estas reuniones

con la evidente intención

de que algún día haya alguien

que les dedique atención.

Siendo este el objetivo

fue así que se decidió

estudiar la gomaespuma

como medio de expresión,

pues había algún ausente

al que no le disgustaba

manejar algunos títeres

si preciso resultaba;

toda vez que no petaba

ignorar tal disciplina

pues gran potencial tenía

y los medios existían

resolvimos intentar

la construcción de esas figuras

para un día manejarlas

con nuestros rostros a oscuras

tras un guiñol agazapados,

moviéndonos en penumbra.

Otras historias que cuentan

dicen que un día hace años

unos jóvenes clamaban

contra un decreto aciago

que en nombre del vil metal

doña Pilar del Castillo,

la abominable ministra

llamada eslabón perdido

promulgó sin importarle

la oposición concitada,

pues ella, asaz prepotente,

se empecinó en no cambiarla,

ya que al ver masas en contra

le entró ansia de doblegarlas,

como a su mentor Aznar

con Bush y Mesopotamia.

En esto que aquellos jóvenes

se vieron traicionados,

pues el rector a su espalda

la ley había pactado

con la ministra felona

y otros más interesados

en vender la educación

a las fuerzas del mercado;

fue entonces que aquellos réprobos,

en la Plaza Nueva acampados

por fuerzas antidisturbios

de allí fueron expulsados

y pidiendo explicaciones

al Rectorado llegaron

pero he aquí que una encerrona

les habían preparado;

esparcieron gases tóxicos

en un espacio cerrado;

de ahí había que salir

y sólo había un camino

pero en él había una puerta

de hace al menos cuatro siglos

y en nombre del patrimonio

de salvajes les trataron

sin pensar en que allí dentro

decidieron asfixiarlos

y temiendo por su vida

en otra cosa no pensaron.

Vejados y mancillados,

de la facultad expulsados

ahora en proceso penal

comparecen acusados;

luengas penas solicitan

el fiscal y el Rectorado

como si de impunidad

hubieran ellos disfrutado.

No sabemos qué pasó

ni si allí había infiltrados

de grupos zorrocotrocos

en el caos interesados

y por mor de la confusión

los inocentes pagaron,

pero quienes conocimos

de entre aquellos encausados

energúmenos no eran

ni sádicos ni iluminados;

pacíficos parecían

y no daban la impresión

de una puerta de hace siglos

destrozar por afición.

Se pidió al Taller de Engendro

organizar una acción

teniendo en cuenta estos hechos

por su libre absolución

y decidimos que antes

hacía falta información

así que ahora está en estudio

hasta oír la narración

de aquel confuso episodio

tal y como sucedió.

Otras cosas que se hablaron

se referían al hecho

de que de Pascuas a Ramos

se visita el Pumarejo

en las más de las ocasiones,

pues el devenir moderno

es asaz acelerado,

y viene escaseando el tiempo

para acciones no forzadas

como los experimentos

y los juegos subversivos

de resultados inciertos

pero siempre divertidos,

y es así, como decimos,

que no se puede venir siempre

con lo cual se propondrá

que asistan puntualmente

a aquellos que, interesados

en actos irreverentes

y siendo parte de grupos

ya formados previamente,

en protestas diseñadas

con objeto definido

participar desearan

y les fuera entretenido.

Con ánimo de enfrentar

el apagón informativo

que aqueja a todos aquellos

que con temple subversivo

deciden montar acciones

de fondo reivindicativo,

nos da que llega la hora

de más carteles fijar

en el CSA Sin Nombre

o en alguna facultad,

en una pared cualquiera,

o en la Casa de la Paz.