Necesario desierto

El cielo tiene palmeras en formación
y ya no queda nadie a quien conocer;
la vegetación engaña, ¿no te lo dijeron de pequeño?
Si no te lo dijeron de pequeño, un agujero en el cielo
te obligará a aprenderlo de mayor
si tu padre no fue nadie
como en la mayor parte de los casos,
digan lo que digan
los psicópatas jesucristos
esta vez sí rasurados en sus convicciones,
rasurados de jóvenes
sin mayoría de edad.
¿Qué era un eremita?
A lo mejor entonces,
en época de eremitas
los aparatos servían.
Hoy veo que se exhiben mucho
y se usan poco.
Soborno de sol
no aceptado.

Mejor que la nostalgia no tenga objeto,
objeto de mis desvelos,
mejor que no se nos caigan los párpados
ni nos tengamos que encoger de hombros
al constatar que los atardeceres ya no son los de antes
porque no hay ojos que los vean,
porque el desierto os ha vuelto asaltantes,
y ya no sabéis ni hablar,
y todo dependía de vosotros,
pero no supisteis contestar;
cuando la tectónica de placas humanas os engulló
yo ya no estaba allí;
portando un hatillo sin trazas de Edad Media
me había ido de viaje
al desierto
donde espero a los bandoleros
o al mar.

¿Y si todo fue una intoxicación?
¿Y si todo fue una indoctrinación?
¿Y si todo fue una insolación?
¿Y si todo fue una indumentaria?
No me convenceréis de que fuera una ilusión
Porque yo aún las conservo
y sé distinguirlas del ruido,
y como a los hijos que en el desierto no existen
las protejo de los relojes
y de los precios;
por eso escribo esto,
de ninguna manera podría haberlo escrito
en caso contrario.