LA ZANAHORIA Y LA CONCEPCIÓN CONTEMPORÁNEA DE LA PERFORMANCE COMO AGENTE DE CAMBIO EN LA GEOMETRÍA DEL ESPACIO MUSEÍSTICO
“Si
le soy sincero, desde una perspectiva puramente radial en oposición a un
enfoque radial-axial no puede un observador desapasionado llegar a un compendio,
no lastrado por un excesivo deseo de equilibrio, del posicionamiento de la
zanahoria frente, contra o desde el arte contemporáneo en concomitancia con la
generación autónoma de redes”. Así de optimista se muestra el profesor Adam
Yeager, del departamento de Arte, Arquitectura Atrabiliaria y Sociobiología
Urbana del Massachussets Institute of Technology, cuando se le inquiere acerca
de la coseparación bifronte de la zanahoria como ente esférico dual y su
proyección (en tanto que metáfora) en el plano cuántico. El giro ha sido
copernicano desde la época, relativamente reciente por otro lado, en que era
preeminente el retrofuturismo clásico orientado hacia una red variable de
hortalizas afines hasta el presente, marcado como es de todos sabido por la
interacción no hermenéutica entre net-art y concepciones neutras del spacing
inspiradas en el situacionismo relativo de los espacios chabolistas de Ciudad de
México.
Ethan
H. Benzheimer, galerista de TriBeCa, plantea, inspirándose en las teorías de
Burckhardt y Hartzenbusch acerca de los modelos experimentales de escalonamiento
por niveles de representación según la crítica de la cultura de Jonassen, la
visión metalingüística de la dialéctica prezanahorística en un estrato atómico
secuencial. Sus tesis, contrarias a las de Yeager aunque ambos están de acuerdo
en que desde una perspectiva puramente radial en oposición a un enfoque
radial-axial no puede un observador desapasionado llegar a un compendio, no
lastrado por un excesivo deseo de equilibrio, del posicionamiento de la
zanahoria frente, contra o desde el arte contemporáneo en concomitancia con la
generación autónoma de redes, inciden en la semiótica de la pastelería
pensada como un trasunto suprasensible ultranihilista de la estructuración
objetiva de todo ente que no sea bacteriano. La discrepancia, que de algún modo
no es tal aunque en cualquier caso es discrepancia, entendida teniendo muy
presente la subjetividad esencial de lo objetivo, se encuentra en la
extremadamente discutible contemporaneidad de la zanahoria y la infrazanahoria,
que en un plano de discusión más proteico que epicúreo (como distinción
superficial de categoría) podría, y algunos autores como Zorn, Hess o
Schnellwinkler así lo han hecho, compararse con la infinita contradicción
metamatemática en que incurre desde los tiempos del arte como espejo cóncavo
(allá por los años cuarenta) la ya de sobra periclitada dialéctica entre
patata e infrapatata. Ante el peligro de caída en desuso y sustitución
puramente aleatoria y fantasmal por las otras fases de net-art que funcionan en
geometría espacial pura (tales como la berenjena, la calabaza o la berza),
peligro señalado muy acertadamente por Rutgers, May y Volpi, los mismos
autores, con la adición de otros teóricos de la dualidad micro-macro como
Jenkins y Wurlitzer, se cuestionan si la zanahoria podría adoptar una
reformulación abstracta en el marco de una red puramente teórico-práctica,
que le permitiera sortear la fácil y manida por lo maniquea categorización en
la inestable arquitectura pendular del todo vegetal.
Sobre
la posición de la zanahoria en la globalidad como performance transglobal, poco
hay que decir; tan sólo que, como sostiene Schwarzenbeck, existe un magma
puramente concreto de redes que conecta espacios autónomos de hortalizas
entendidas como transgresión de la modularidad inherente al determinismo de la
fruta en tiempos de cambio, que mimetizan el ser-en-cuanto-que-ser intrazanahórico
y le confieren inherencia de tríada, confirmando entonces su intrínseco espíritu
de variabilidad en la superficie.

| MONDONGO
MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO
MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO MONDONGO |