Por fin el organismo vivo El Engendro adopta un espacio físico donde crecer y reproducirse

En el Taller de Engendro, nuestro proyecto se verá lanzado, quiera o no, a la vorágine de la existencia contemporánea, e intentará influir, aunque sea un poquito, en el curso de los acontecimientos por los acostumbrados medios pacíficos de corrosión humorística, pero esta vez en la calle, donde todo es más difícil.

El Taller de Engendro se reúne en fecha periódicamente cambiante (se anunciará una nueva en septiembre u octubre) en el Centro Vecinal Pumarejo, sito en la plaza del mismo nombre, epicentro de la insurgencia creativa multiforme que a fecha de hoy resurge con insólito brío y pujanza en la en otro tiempo anquilosada ciudad de Sevilla. Asimismo, el Taller de Engendro está disponible también a todas horas en la presente página y en la dirección aquí consignada:

tallerdeengendro@elengendro.org

 

ANUNCIAMOS LA PRONTA CONTINUACIÓN DE LAS REUNIONES O CÓNCLAVES O CONCILIÁBULOS O GRANIZADAS DE IDEAS (EN EL BUEN SENTIDO DE LA EXPRESIÓN) O MONTAJES DE INCURSIONES ICONOCLASTAS EN EL ESPACIO PÚBLICO O INTERCAMBIOS DE FRAGMENTOS INCANDESCENTES DE LUDISMO CONSTRUCTIVO O PUESTAS EN COMÚN DE ESTRATAGEMAS DE DESMOCHE DE PREJUICIOS, O ASAMBLEAS.


VÉASE AQUÍ  , AQUÍ  Y TAMBIÉN AQUÍ LA CARTELERÍA DE AÑOS ANTERIORES, EN QUE DETERMINADOS PERSONAJES SIEMPRE CERCANOS AL PODER RECIBÍAN SU MERECIDO CONCEPTUAL POR TRATAR DE SECUESTRAR NUESTROS SUEÑOS Y PEDIR RESCATE POR LOS MISMOS. 

 

 

¿De dónde hemos salido? De la ciudad.

De algunas calles; ojalá que de casi todas.

Hemos surgido de debajo de las esquinas, para ser exactos.

En el sistema de transporte público hemos conseguido un camuflaje

casi perfecto.

Somos la verborrea lúcida y lúdica

y la melancolía constructiva

que precede a la alegría del avance;

somos la carcajada tranquila

sin un ápice de edulcoración del sarcasmo;

somos la sonrisa que nunca saldrá en un anuncio

por no ser sonrisa de hiena, 

ni de desayuno en la cama

con el café colado

por la agencia de publicidad;

somos la sonrisa que nunca será catalogada

por no ser sonrisa de cientos de metros cuadrados

en varias plantas

limpiados por mucama.

¿Y dónde ha estado el Taller de Engendro durante todo este tiempo?

Pincha aquí para adentrarte en la historia del quehacer subversivo lúdico tallerengendril.


 


 

 

 

 

 

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